Te llama la atención un libro, cuyo autor aún es desconocido para ti, por su título y por algún comentario favorable en redes de alguien -no recuerdas quién- que consideras literariamente fiable. Lo compras, empiezas a leerlo y a las pocas páginas ya sabes dónde y al lado de quién colocarlo en tu biblioteca. El libro es “El dolor de los demás” de Miguel Ángel Hernández y, en su página 16, nombra a Sergio del Molino y su libro “Lo que a nadie importa”, de los menos conocidos, pero que habías leído y tenías, porque lo compraste en una librería de segunda mano. Más adelante habla de otros autores: Truman Capote, Javier Cercas, Emmanuel Carrère -conocidos y leídos- y Delphine de Vigan, de la que no habías leído nada. Ya tenías un ramillete de escritores de los que completar lecturas y conocer su obra, unidos porque algunos o todos sus libros se dedicaban a la no ficción.
Miguel Ángel Hernández y Sergio Del Molino
Miguel Ángel Hernández (Murcia, 1977). Aunque no es su primera novela, le has conocido por El dolor de los demás (2018) -su mejor amigo asesinó a su hermana y se quitó la vida en la Nochebuena de 1995-. El libro se abre con una frase de Susan Sontag (1933-2003), escritora, cineasta e intelectual norteamericana: "La memoria es, dolorosamente, la única relación que podemos sostener con los muertos". El último libro de Sontag, “Ante el dolor de los demás”, parece que inspiró el título del de Hernández. Otros libros del autor son “El don de la siesta” (2020) -defiende la siesta como un arte de la interrupción- y “Anoxia” (2023) -la falta de oxígeno en el agua-, una novela sobre la recuperación de la antigua tradición de fotografiar a los muertos. Su último libro publicado, “Yo estoy en la imagen. Ensayos afectivos y ficciones críticas”, es un compendio de ensayos, entre la ficción pura y la crítica de arte y exposiciones. En el titulado “Las imágenes de los demás” (2017), cuenta cómo encontró la imagen que fue portada de “El dolor de los demás”, él está en el centro de la imagen pero también está la hermana de su amigo, la víctima del asesinato, de la que sólo dejó una silueta amarilla.
Sergio del Molino (Madrid, 1979). Leíste “La hora violeta” (2013) en un Club de lectura de la biblioteca de tu barrio, tenías un libro con ese mismo título pero de Montserrat Roig; además, los ensayos “La España vacía. Viaje por un país que nunca fue” (2016) y “Contra la España vacía” (2021) -reflexiones sobre vivencias, encuentros, conflictos y lecturas a raíz de “La España vacía”-; “Lugares fuera de sitio. Viaje por las fronteras insólitas de España” (2018): -Gibraltar / Melilla / Ceuta / Olivenza / Rihonor de Castilla / Rio de Onor / Llívia / Andorra / El Condado de Treviño / Valle de Villaverde / Rincón de Ademuz / Petilla de Aragón-. Novelas como “Lo que a nadie le importa” (2014) -"Calla que de ti no quiero ni que me cierres los ojos", le dice en su lecho de muerte a su mujer, el octogenario José Molina -el abuelo del autor-; “La mirada de los peces” (2017) -la historia de su profesor de Filosofía en el Instituto, minusválido, que en 2016 le dijo que iba a suicidarse; “La piel” (2020), una autobiografía novelada sobre su relación con la enfermedad y “Los alemanes” (Premio Alfaguara 2024): durante la Primera Guerra Mundial, el 2 de mayo de 1916, llegan a Cádiz 627 alemanes procedentes de la colonia de Camerún, conquistada por los aliados en febrero, que en lugar de rendirse, se entregaron en la frontera guineana a las autoridades coloniales, por ser España país neutral. España los acogió como internados. Se instalaron, entre otros lugares, en Zaragoza. Serían conocidos como los alemanes del Camerún. También se habla de ellos en “La Quinta Julieta”, el tercer volumen de “Crónica del alba”, las memorias de Ramón J. Sender.
Javier Cercas
Javier Cercas (Cáceres, 1962). La primera novela suya que leíste fue la que le dio a conocer, “Soldados de Salamina” (2001), sobre el fusilamiento fallido de Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de Falange Española, padre de Rafael Sánchez Ferlosio -autor de “Alfanhuí”, “El Jarama”, “Vendrán más años malos y nos harán más ciegos”-. Miralles, el soldado que no dispara, es el héroe de la novela. De las anteriores, has leído “El inquilino” (1989) y “El vientre de la ballena” (1997). De las posteriores, “La velocidad de la luz” (2005); “Anatomía de un instante” (2009) -sobre el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 de Antonio Tejero, se centra en los tres únicos parlamentarios que permanecen de pie desobedeciendo la orden: <al suelo, todo el mundo al suelo>, en medio de los disparos: Adolfo Suárez, el general Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo-, acabas de ver una serie basada en ella; “Las leyes de la frontera” (2012), adolescentes en un barrio pobre de Gerona, película de Daniel Monzón, 2021; “El impostor” (2014), la historia de Enric Marco, falso superviviente de un campo de concentración nazi, presidente de la Asociación Amical de Mauthausen, aunque el verdadero protagonista es Benito Bermejo, el historiador que le desenmascaró; “El punto ciego” (2016) o “Las conferencias Weidenfeld 2015”. Ensayo sobre literatura. Hay un libro “Javier Cercas. La aventura de escribir novelas. Conversaciones con Bruno Arpaia, Sergio del Molino y Félix de Azúa” en el que Del Molino le dice a Cercas que “El monarca de las sombras” (2017), es uno de los libros que más le ha emocionado, de él emerge “Terra Alta” -premio Planeta 2019-. Aquel es un libro autobiográfico, que habla de Manuel Mena, tío de su madre, un héroe para ella, tío abuelo de Cercas y del pasado de su familia; el otro es sobre un detective que investiga un crimen en la comarca de la Terra Alta (Tarragona), que devino en trilogía: “Independencia. Trilogía Terra Alta II” (2021) y “El castillo de Barbazul. Trilogía Terra Alta III” (2022). Terra Alta es la comarca donde transcurre la Batalla del Ebro y uno de los escenarios de “El monarca de las sombras”. En el libro de Justo Serna (1959), “Conversaciones con Javier Cercas” (2019) el autor afirma: "Observo ciertas obras de Cercas como historiador, porque lo pretérito suele estar presente en sus narraciones. En Cercas hay invención pero sobre todo hay cada vez más relatos cosidos a la realidad. Hay novelas sin apenas ficción". En abril de 2025, Cercas publicó “El loco de Dios en el fin del mundo”, donde cuenta su viaje a Mongolia, acompañando al Papa Francisco, invitado por el Vaticano. Jorge Bergoglio se puso Francisco por Francisco de Asís, que se llamaba a sí mismo "el loco de Dios". Mongolia es, simbólicamente, el fin del mundo, un país con menos de 1.500 católicos. Está en la periferia geográfica e ideológica. Recoge sus conversaciones con cardenales, misioneros, intelectuales católicos y, durante el viaje a Mongolia, con el propio Papa Francisco. La fe de su madre, que creía que volvería a ver a su marido cuando muriera, es el hilo conductor y la pregunta fundamental que quiere hacer al Papa.
Truman Capote y Leila Guerriero
Truman Capote (1924-1984). Se hizo famoso por su novela “A sangre fría” (1966), empezó a escribirla en 1959, la acabó en 1965. Un día leyó, en The New York Times que, el 15 de noviembre de 1959, en un pueblecito de Kansas, los cuatro miembros de la familia Clutter habían sido salvajemente asesinados en su casa. Propuso a The New Yorker escribir una historia, por entregas, sobre aquellos crímenes. Viajó a Kansas, adonde le acompañó, para colaborar en la investigación, su amiga Harper Lee, la autora de “Matar a un ruiseñor” (1960) -su única novela, por la que ganó el premio Pulitzer, Robert Mulligan realizó una adaptación cinematográfica-. Capote, describió todos los detalles del crimen, el ambiente, los policías, los vecinos, los testigos. Cuando los asesinos, Dick Hickock y Perry Smith, fueron detenidos, su interés por ellos se convirtió en una obsesión. Se refugió con su novio en la Costa Brava y allí escribió “A sangre fría” durante tres veranos. Dick Hickcock y Perry Smith fueron ahorcados, como culpables de las muertes en 1965, hasta después de este hecho Capote no pudo terminar la novela. Otros libros que has leído de Capote: el titulado “Música para camaleones” (1980), que contiene, además de ese título, entre otros, “Ataúdes tallados a mano” y “Una adorable criatura” -con Marilyn Monroe-; “Desayuno en Tiffany's” (1958) -novela corta- acompañada, en la edición que tienes, por los cuentos “Una casa de flores”, “Una guitarra de diamantes” y “Un recuerdo navideño”. Y en una preciosa edición, de Círculo de Lectores, un cuento muy personal, escrito dos años antes de su muerte, “Una Navidad” (1982), un homenaje a su niñera, su querida y protectora Sook, que le explicó que: <todo el mundo es Papá Noel >.
Leila Guerriero (Junín, Argentina 1967). Esta escritora, a la que no habías leído con anterioridad, se coló en esta reseña por su libro “La llamada: un retrato”, en el que hace literatura de una cruel realidad: el secuestro de Silvia Labayru, su reclusión en la ESMA -Escuela Superior de Mecánica de la Armada-, en Buenos Aires, el parto en el cautiverio, y cómo logró sobrevivir. Se ha considerado uno de los mejores libros de no ficción de los últimos tiempos. Y después de acabarlo, Guerriero se fue a la Costa Brava, tras los pasos de Truman Capote, y publicó “La dificultad del fantasma. Truman Capote en la Costa Brava”, por lo que justificó aún más su inclusión. En esta obra mezcla investigación sobre el terreno, reportaje sobre la manipulación de la memoria, diario de escritura y reflexión sobre el género literario de la no ficción. También has leído “Los suicidas del fin del mundo. Crónica de un pueblo patagónico”, sobre la oleada de suicidios, en la pequeña localidad petrolera de Las Heras, provincia argentina de Santa Cruz, en la Patagonia, entre 1997 y 1999, la mayoría de los suicidas tenían alrededor de veinticinco años y “Zona de obras”, columnas, conferencias y ensayos publicados en diversos medios o leídos en encuentros literarios en América Latina y España, sobre escritura de no ficción, cine, cómic, artes plásticas, infancia, padres, lecturas…
Emmanuel Carrére y Delphine de Vigan
Emmanuel Carrère (París, 1957). Escritor, director de cine y guionista francés. Le conocí por “El adversario” (2000), que relata el crimen cometido, en 1993, por un hombre que mató a su mujer, sus hijos y sus padres antes que descubrieran que llevaba mintiendo desde los dieciocho años; “Limónov” (2011), biografía novelada del escritor ruso y de su peripecia vital casi inverosímil, que permite al autor trazar un retrato de la Rusia de los últimos cincuenta años-; “V13 Crónica judicial” (2022), el 13 de noviembre de 2015, en tres puntos diferentes de París, se producen atentados yihadistas, el más grave, el de la sala Bataclan. Entre septiembre de 2021 y junio de 2022, se celebra el juicio. Carrère lo cubre y envía sus crónicas semanales a L’Obs. En España las publicó El País, conservo los recortes de cinco de ellas, entre las páginas correspondientes del libro. También “Yoga” -autobiografía, ensayo y crónica periodística- y “De vidas ajenas”, sobre dos de los acontecimientos que más se temen, la muerte de un hijo para sus padres y la muerte de una mujer joven para sus hijos y su marido.
Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966). Has leído la novela, multipremiada, que la consagró internacionalmente, “Nada se opone a la noche” (2011) -reconstrucción de la vida de Lucile, su madre, a quien encontró muerta en misteriosas circunstancias-; también “Las lealtades” (2018), "son lazos invisibles que nos vinculan a los demás -lo mismo a los muertos que a los vivos (…)"; “Las gratitudes” (2019) -lo importante que es poder dar las gracias a los que nos han ayudado en la vida- y “Los reyes de la casa” -sobre los peligros de la sobreexposición en redes, la explotación infantil, la falsa felicidad proyectada en las pantallas y la manipulación de las emociones.
Para concluir, M.A. Hernández, te ha llevado a Walter Benjamin (1882-1940), del que has leído el ensayo “La obra de arte en la era de su reproducción técnica” -breve reflexión en torno al objeto artístico y la comunicación de masas- y una selección de “Historias y relatos”. También a una preciosa obra de John Berger (1926-2017): “Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos” (1986), el título es el último verso del poema que comienza: "Cuando abro la cartera / para enseñar el carné / para pagar algo / o para consultar el horario de trenes / te miro". Y termina: "La flor en el corazón / de la cartera, la fuerza / de lo que vive en nosotros / y sobrevive a la montaña. / Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos". Acabas como empezaste, vuelves a M.A. Hernández, a un párrafo que te conmocionó al leerlo, en la pág. 235, de su novela “Anoxia”: "Hay algo especial en el modo de mirar a la cámara cuando el fotógrafo y el modelo están enamorados. Ella lo sabe. Guarda muchas de esas imágenes. Ella mirando a Luis o Luis mirándola a ella. El objetivo de la cámara como el ojo del amado. La máquina como vehículo de afecto". Como si lo hubieras escrito tú.
