Literaturas gauchesca y llanera, una comparativa


Literaturas del corazón de Sudamérica

En el interior del continente sudamericano se desarrollaron, en siglos anteriores y como consecuencia de la mezcla entre la identidad y las tradiciones de los pobladores originarios del continente y las de los conquistadores llegados de fuera, ciertas culturas que evolucionaron al margen de lo que era la vida, las costumbres y la idiosincrasia de las grandes ciudades de sus respectivos países, y también de forma independiente y autónoma de los que serían los espacios más salvajes de sus respectivos territorios, tales como selvas, altiplanos y desiertos, medios naturales presentes en Sudamérica. Serían culturas, en definitiva, un tanto híbridas, que por así decirlo se sitúan a medio camino entre los que serían los dos extremos en sus respectivos países.

En el cono sur del continente, en concreto en Argentina, Uruguay, Paraguay, Chile y Brasil se desarrolló la cultura gaucha. Más al norte, cerca de la costa norte del continente, aunque en cualquier caso en el interior, evolucionó la cultura llanera. A explorar las manifestaciones literarias de esas dos culturas es a lo que está dedicada esta nueva entrada de la web. Merece la pena destacar que hay más modos de vida propios del campo en Sudamérica (se pueden mencionar a los huasos de Chile, a los chagras de Ecuador, a los pantaneiros de Brasil o a los qorilazos de Perú), pero estos pueblos y comunidades por un lado se identifican en gran medida con las culturas gaucha y llanera (cuando no directamente se puede considerar que pertenecen a ellas) y por otro lado no cuentan con tradiciones literarias tan marcadas.

Literatura gauchesca, lenguaje dialectal y denuncia social

La cultura gaucha se refiere al modo de vida, las tradiciones y la identidad de los jinetes mestizos que viven y trabajan en las grandes llanuras del cono sur de Sudamérica, sobre todo en la extensa llanura de La Pampa y en la estepa que es característica de la región de la Patagonia. La formación de esta cultura tuvo lugar en los siglos XVIII y XIX, y está asociada a elementos como la práctica de la ganadería, el uso del caballo como el mejor aliado del hombre para desplazarse y para trabajar en semejante medio, la vestimenta caracterizada por la utilización del cuero y un modo de vida tradicional que se identifica con la libertad y la independencia.

En cuanto a la literatura gauchesca, hay que comentar primero algunos de sus rasgos, como el uso de un lenguaje dialectal y el hecho de que las historias transcurren principalmente en espacios abiertos, y después su evolución, que la hizo pasar de un predominio de la poesía satírica que se caracterizaba principalmente por su ligereza, a una situación en la que la literatura pasó a utilizarse como herramienta de crítica y de denuncia social, con la que se protesta contra el sufrimiento de los gauchos ante una modernización que les es tan ajena como impuesta. En cuanto a los principales autores, destacan Ricardo Güiraldes, José Hernández, Bartolomé Hidalgo, Hilario Ascasubi y Estanislao Del Campo, autores respectivamente de las prestigiosas y conocidas obras literarias “Don Segundo Sombra”, “El gaucho Martín Fierro”, “Cielitos”, “Santos Vega” y “Fausto”.

Literatura llanera, tradición oral y relación con el paisaje

Por su parte, la cultura llanera se refiere a las expresiones culturales tradicionales de las personas que, de nuevo a partir de la conquista española del interior de las actuales Colombia y Venezuela (en concreto en la parte sur de ambos países), habitaron en esos territorios; esas expresiones y manifestaciones culturales incluirían tradiciones, vestimentas, gastronomía, una tipo de música específico por lo general acompañada de ciertos bailes, e incluso juegos y deportes, casi todos ellos relacionados con animales domésticos como el caballo o la vaca. También forma parte de su identidad y de su esencia la identificación tanto con el paisaje que es propio del medio en el que viven como esos los animales que por supuesto forman parte de su vida cotidiana más allá de participar en sus juegos.

En cuanto a su literatura, habría que comenzar diciendo que se ha transmitido de una forma oral quizás en mayor medida de lo que lo ha hecho la literatura gauchesca, que a veces esas tradiciones orales se manifestaban en forma de duelos poéticos en los que dos —así llamados— copleros compiten en agudeza e improvisación (se trata de una tradición conocida como contrapunteo) y que en ella tienen un gran protagonismo elementos que ya se adelantaba que son importantes en su cultura, como el paisaje, el ganado o la propia figura del llanero —también denominado sabanero—. Quizás los principales autores llaneros han sido Rómulo Gallegos, José Eutanasio Rivera, Juan Manuel Moreno Rojas, Silvia Aponte y Getulio Vargas Barón, autores de conocidas obras como “Doña Bárbara”, “La vorágine”, “Al sol de los venados”, “Las guajibiadas” y “Cuentos, mitos y leyendas del Llano” respectivamente.



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