Las listas de “los mejores” y una presencia ineludible en las de novela histórica
En cierto modo todos, unos más y otros menos, hemos sufrido el scroll infinito de las herramientas tecnológicas de nuestros teléfonos móviles. Una de sus perversas maldades se basa en enviarte listas de cosas, lugares, etc. relacionadas con algún tipo de búsqueda que hayas realizado, en forma de noticia o artículo que curiosamente se ajusta a tus gustos expresados con anterioridad. Ya sea por curiosidad o interés, quién no ha accedido a listas del tipo: “Los diez mejores alojamientos…”, “Los cinco pueblos más bonitos de…”, “Los quince castillos más impresionantes de…”, “Las mejores herramientas de bricolaje…” u otras similares. A mi cuenta comenzaron a llegar algunas con el título: “Las diez mejores novelas históricas de todos los tiempos”. Es lo que tiene pinchar con el ratón en una de ellas, que alimentamos a la bestia.
Para ser sincero, cada lista literaria recibida sobre novela histórica varía respecto a las demás según los intereses de quien las envía, ya sea una revista, librería o editorial. Sin embargo, hay una serie de autores y obras que se repiten en ellas como Marquerite Yourcenar (“Memorias de Adriano”), Jean M. Auel (“El clan del oso cavernario”), Mika Waltari (“Sinhué el egipcio”), Robert Graves (“Yo, Claudio”), Gustave Flauvert (“Salambó”) y algunos más que podríamos considerar los mejores de este género. En una de ellas llegué incluso a leer a Miguel Delibes con “El hereje”.
Pero esto último no es lo normal. Es raro ver autores españoles en ellas, pese a contar con grandes escritores como José L. Corral, Arturo Pérez-Reverte, Matilde Asensi o Almudena Grandes (dependiendo de si consideramos la Guerra Civil española como parte de la historia reciente o anterior. Hay diversas opiniones al respecto entre los propios escritores: unos abogan por considerarla un hecho histórico y otros como un tema bastante cercano y actual). En estas líneas quiero destacar a uno de los que, según mi opinión, debería constar entre los más grandes de la especialidad.
Me refiero a Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista y profesor de la Universidad Jaume I de Castellón y amplio y apasionado conocedor del mundo romano
Santiago Posteguillo: los primeros libros y un ligero cambio
Este autor consiguió cautivarnos con su primera trilogía, “Africanus”, que relata el inicio de la segunda guerra púnica entre romanos y cartagineses y se extiende hasta la conclusión de esta y el final de sus dos principales protagonistas: el cónsul Publio Cornelio Escipión y el general Aníbal Barca. Cada uno de los tres tomos que la conforman está escrito en un lenguaje sencillo, sin abusar de la terminología de la época y desde el buen gusto y una mejor capacidad de captar la atención del lector mediante la intriga y la acción.
Posteriormente, en la trilogía de Marco Ulpio Trajano, Posteguillo nos narra la historia de este emperador nacido en Hispania, usando para ello la misma voz y tono con el que nos sorprendió en “Africanus”. Después le siguieron los dos libros dedicados a la emperatriz Julia Domna, esposa de Septimio Severo y madre del emperador Caracalla. En estos dos últimos trabajos editados bajo el sello Planeta (“Yo Julia” fue galardonado con el primer premio de la editorial), se mantiene el estilo del autor, aunque se produce un cambio bastante visible en el último de ellos, incluyendo en la ficción elementos fantásticos en la trama, algo que no fue del agrado de todos sus seguidores, aunque la mayoría, sobre todo los incondicionales, lo han dado por bueno.
El cambio de sello editorial
Al cambiar de sello editorial a Penguin (sonado fichaje al más puro estilo futbolístico), Posteguillo se lanza a una serie de siete novelas dedicadas a Julio César, de las cuales acaba de ver la luz la tercera de ellas. En estas, se recupera el tono y la voz de “Africanus”, que tan buenas impresiones ha causado.
Si hay que destacar algo por encima del resto de cualidades de este autor, yo me decantaría por el enorme conocimiento del mundo romano y la capacidad de contextualizar y crear ficción sobre acontecimientos ocurridos hace más de dos mil años. Para los amantes de la acción narra las batallas con un amplio despliegue y cobertura de las mismas, cambiando los puntos de vista de los protagonistas según su ubicación durante la contienda, consiguiendo atraparlos con extensos capítulos y deleitarlos con su desarrollo. En los relatos de este autor nada se deja al azar; sus tramas están bien construidas, la ambientación, uso y costumbres de una época que conocemos a través de los escritos que han perdurado hasta nuestros días dibujan un mundo lejano pero coherente. Estos aspectos, entre otros, son la seña de identidad de un escritor que merece entrar, por méritos propios, en el Olimpo de los mejores.
Nacido en Madrid en 1968, F. Javier Escudero estudió matemáticas en la Universidad Autónoma de Madrid y ha dedicado toda su vida a trabajar en empresas de tecnología y telecomunicaciones. Desde una temprana edad desarrolló una gran pasión lectora y algunas habilidades en la redacción de cuentos e historias, llegando a ganar algunos concursos infantiles y juveniles de literatura. Su formación como escritor puede denominarse como autodidacta, basada principalmente en la lectura, aunque jalonada con algunos cursos específicos de escritura creativa, narrativa y novela histórica, ofrecidos por universidades y escuelas de escritura. Fruto de esa pasión por la narrativa, su primera novela, La fuerza del lebeche, galardonada con el primer premio del II Certamen Literario de La Manga del Mar Menor, 2023. Ha colaborado en Al otro lado del río (antología de relatos), participada por escritores de Latina y Carabanchel y coordinado por Jorge Ruiz Morales, editado en el 2025. La fuerza de la posidonia, su segunda novela, ya está en la fase final de su publicación y verá la luz en breve.
